
La comarca se encuentra situada en el dominio ibérico siendo un punto de transición entre los altiplanos turolenses y la llanura costera valenciana, por ello las máximas alturas se dan en el interior.
Se pueden distinguir cuatro unidades de relieve principales:
El valle del río Palancia Este río nace en la zona más occidental de la comarca y la recorre en sentido noroeste-sureste. En la comarca se puede encontrar tanto el curso superior del río (desde el nacimiento hasta la localidad de Navajas), como el medio (desde Navajas hasata Sot de Ferrer).
El páramo de Barracas Esta zona se puede considerar como una prolongación geológica del altiplano del sur de la provincia de Teruel. Con una altura de 1.000 a 1.100 m se caracteriza por un clima frío y escasa población. En él se localizan las sierras de El Toro y Pina prolongaciones de la sierra turolense de Javalambre que suponen las máximas altitudes de la comarca con 1.618 m en la sierra del Toro o 1.538 en la Peña Salada.
La sierra de Espadán Esta sierra, situada al norte del río Palancia sirve de línea divisoria entre la cuenca de este y la del río Mijares. Se caracteriza por sus suelos de rodeno y pierde altitud conforme se acerca al mar, siendo las máximas altitudes el Pico de la Rápita con 1.106 m y el de Espadán con 1.086.
La sierra Calderona Esta sierra se sitúa al sur del río Palancia, en su mayoría ocupa territorio de la provincia de Valencia si bien sus máximas alturas se encuentran en esta comarca con picos como el Montemayor (1.015 m)
El alto Palancia se caracteriza por tener una gastronomía de transición entre la valenciana y la aragonesa. Es una cocina sencilla basada en la calidad de las materias primas. Sin duda los productos más imporantes son los de origen animal destacando embutidos como la longaniza, el chorizo, la morcilla (de arroz, de cebolla o de pan) o la güemia, el jamón o la carne de cordero. Los productos de origen vegetal son muy importantes destacando el aceite de la sierra de Espadán, obtenido a partir de la variedad serrana, autóctona de la comarca, que tiene justa fama desde época medieval y está en trámites de obtener la denominación de origen o las frutas que se obtienen en los regadíos del valle medio como las cerezas, nísperos, caquis o manzanas. Los platos más típicos además de la paella son el arroz al horno, el empedrao, el arroz con acelgas y sobre todo las diversas ollas. En cuanto a los postres, son de destacar los pasteles de boniato o de cabello de ángel, rosigones, tortas cristina,torta de manzana y los rollitos de anís o huevo